Tuvieron que romper el mobiliario urbano para que pasaran las carrozas




Mare Meua. La Virgen del Sufragio estaba colorada por la vergüenza, mientras que los turistas se cachondeaban por el bochornoso espectáculo dado en el desfile de Carrozas, cuando vieron que dichas carrozas eran más grandes que el sitio por donde tenían que pasar.


Nuestro alcalde ha salido diciendo, que las señales de tráfico y los bolardos que tuvieron que quitar para que pasaran las carrozas, no suponen mucho gasto, claro, como el dinero no es suyo pues viva la Virgen.


Y digo yo, con la cantidad de ingenieros y mandamases que hay en el Ayuntamiento, ¿nadie tenía un metro, para darse cuenta del desaguisado?


Es que… ¡Manda cojones!